Supera barreras comunes
Divide tu semana en tres sesiones de veinte minutos. Define una práctica concreta por sesión: un ejercicio, una simulación o una mejora de tu proyecto. La constancia breve vence a la intensidad esporádica. En un mes verás avances tangibles sin sentir que estudiaste a costa de tu vida personal.
Supera barreras comunes
Guarda un registro de micrologros: experimentos, comentarios recibidos y mejoras. Revisarlo cada viernes te recuerda que progresas. Comparte públicamente pequeños resultados. La exposición gradual reduce el miedo, atrae apoyo y te demuestra, con hechos, que tu trabajo merece estar en la mesa.